martes, 24 de noviembre de 2015

ALMAGRO, EL DE LOS MILAGROS

CAE: 1 - ALMAGRO 3 (SUSPENDIDO 32 ST)






Este equipo es increíble.
Le sobran huevos, logra objetivos impensados y hoy obtuvo uno de los dos boletos para disputar la final que decidirá el segundo ascenso al Nacional B.
El local no se bancó perder y en la tribuna se produjeron los incidentes que terminaron por determinar la decisión del árbitro Ramiro López.
Pero arranquemos por el comienzo en el que Almagro fue durante los primer cuarto de hora.
Lo tuvo Ruquet, con un disparo que se fue cerca tras una serie de rebotes, y después la más importante: una media chilena de Holgado con destino de área que terminó dando en la mano de un defensor, en una jugada que tranquilamente pudo haber juzgada como penal.
Cerca de los 20 llegó, mediante un rebote desafortunado el gol del local.
Centro de izquierda a derecha, que la defensa no logra despejar derivando la pelota en Hernán López, el defensor que había ido a buscar, y sacó un disparo fuerte, aunque sin dirección de arco pero que lamentablemente dio en Ronconi, descolocando al arquero Gómez, y convirtiendo el primero.
Almagro no se quedó y fue en busca del empate con mas ganas que futbol.
La igualdad llegó en la última jugada del primer tiempo, tras un centro que conectó Altamirano y camino al arco Ronconi pudo cachetear, metiéndola entre el arquero y un defensor.
Empate e inmediatamente, priiii, priiii, priiiiiiii....
Final del primer tiempo y a descansar.
Ruiz movió en banco en el entretiempo, poniendo a Colombini y sacando a Holgado, y esa modificación le traería resultados positivos que se sumarían al efecto psicológico del empate conseguido en el epílogo de la primera parte.
No tardaría mucho en llegar la segunda alegría de la tarde.
Centro a favor del local, del que Almagro logró armar una contra letal que se inició con una corrida de Arce, imparable por derecha, acomodando el cuerpo para poner una habilitación profunda y prefecta para Matías Ruiz Sosa que en velocidad la domino con el empeine del pie izquierdo e inmediatamente logró darle con la punta del botín definiendo ante el arquero que nada pudo hacer.
Locura total para el tricolor, que encima nueve minutos después, también en una jugada que nació con un tiro de esquina en contra, casi copiando el contrataque, siendo ahora Colombini el encargado de trasladar el balón en velocidad, luego la aguantó, dejó atrás a su marcador, tiró el centro atrás para que "la joya" Arce metiera el tercero.
A partir de entonces Almagro empezó a florearse y el local a chocar con sus propias limitaciones producto del nerviosismo, multiplicándose las imprecisiones y el malestar del público que comenzó reprobando a su equipo por la frustración.
Esa manifestación de que comenzó con insultos se convirtió en disturbios del grupo más caracterizado, que hicieron un agujero en el alambrado olímpico y terminaron enfrentándose con la Policía, situación por la cual el árbitro suspendió el encuentro



Arce celebra su gol


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